Tensión en Ecuador: la masiva marcha opositora se dirige a la casa de Gobierno en Quito

Portada
Tipografía
  • Muy Pequeño Pequeño Mediano Grande Muy Grande
  • Default Helvetica Segoe Georgia Times

Sindicatos y otros grupos disconformes con las medidas del gobierno de Lenín Moreno se manifiestan por las calles. Protestan por el aumento del precio de los combustibles y el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional. Miles de indígenas y campesinos se encuentran en la capital mientras que el presidente -que denunció un intento de golpe de estado- se trasladó a Guayaquil

A las 10:00 local (15:00 GMT) comenzó en Quito la movilización pactada para este miércoles después de que el gobierno ecuatoriano y líderes indígenas sostuvieran la víspera un primer acercamiento, en medio de la crisis social que afecta a Ecuador por el alza de los precios del combustible.

Los indígenas se concentraron en el centro norte de la capital -adonde llegaron entre el lunes y martes desde el interior del país- y ya comenzaron a marchar rumbo al casco histórico de la ciudad. A esa protesta se sumaron sindicatos y trabajadores.

Pese al diálogo abierto entre el Ejecutivo y los indígenas, la protesta no cede. Además, el bloqueo se mantiene en Sierra Norte, Centro, Austro y de Santo Domingo. En Ambato Pastaza se registraron saqueos y la destrucción de propiedad privada y pública, según confirmaron las autoridades locales.

Los aborígenes exigen que el presidente Lenín Moreno eche para atrás el desmonte de los subsidios acordado con el Fondo Monetario Internacional (FMI) a cambio de préstamos por 4.209 millones de dólares. “Ya hemos tenido los acercamientos respectivos; hemos conversado con algunos de sus dirigentes”, dijo a la prensa Moreno el martes por la noche, cuando saludó a soldados que protegen un puente en Guayaquil, en el sudoeste del país.

A pesar del contacto inicial, con la mediación de las Naciones Unidas (ONU) y la Iglesia CatólicaMoreno admitió que “hay alguna dificultad” por el hecho de que “más de 60 organizaciones” muestran su disgusto por el aumento de precios. Sin que amainen las protestas que se registran desde hace una semana, manifestantes asaltaron el martes la sede legislativa. La fuerza pública logró desalojar a las personas que ingresaron, por breve lapso, al edificio desocupado de diputados en la militarizada capital ecuatoriana.

Las protestas que estallaron por el fin de los subsidios -pactado con el FMI- y la consecuente alza de hasta 123% en los combustibles desataron más caos y golpearon sensiblemente la producción petrolera debido a la toma violenta de pozos en la Amazonía. En Quito, militares y policías repelieron con gas lacrimógeno a varios cientos de manifestantes que con la cara cubierta también intentaron ocupar la sede del Congreso unicameral. Sobre la vía ardían árboles caídos y las humaredas eran visibles a distancia.

Primero la Asamblea y luego nos tomaremos Carondelet (casa presidencial)”, amenazó uno de los manifestantes, en abierto desafío al estado de excepción que rige en el país desde el jueves.