El anti-discurso político

Discurso y Oratoria
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Hay que adaptar los mensajes si, pero también hay que ir evolucionando con el mismo discurso y añadiendo nuevos hilos argumentales. No tanto, ni tampoco, simplemente comprendido por el electorado.

Es en la transmisión de mensajes donde el emisor del mismo debe utilizar un lenguaje y contenido adecuado para que llegue a los receptores, sin malinterpretaciones.

Esa sucesión de palabras (comunicación verbal) apoyado por gestos, posturas y cambios de tono de la comunicación no verbal, componen los mensajes, que en su caso, los candidatos políticos lanzan durante sus intervenciones públicas.

Recordemos que la oratoria se basa en la correcta conjunción de ambas para dar fuerza a un mensaje dirigido a un target determinado con anterioridad.

Hay que saber adaptar el mensaje al público y hablar con un mínimo de razón, ya que el desconocimiento puede dar dos resultados: malinterpretaciones que desvirtuen el mensaje porque no se entiende lo que se transmite, o que el candidato gane fuerza al infravalorarlo y pensar por tanto que no esta preparado para dar ciertas respuestas, tal y como se pudo observar con el primer ministro canadiense: Trudeau.

 La utilización de frases motivacionales y en positivo sobre todo en los discursos contextualizados por los mitines, está dando muy buen resultado a Donald Trump, que, alardeando de ser uno de los mayores empresarios americanos, utiliza mensajes directos y demasiado simplistas según los expertos pero que le ayudan a llegar al electorado de manera clara. Lo que se concluye de este tipo de discurso es que deja mucho que desear de lo que se espera de un futuro Presidente de los Estados Unidos. 

Las palabras que emplea el candidato republicano, están consideradas como el antidiscurso político ideal. Tal es la repercusión, que hasta hacen referencia a la simplicidad del mismo en las entradas de sus eventos politicos.

Analizando sus discursos, se revela que un mero siete por ciento de las palabras utilizadas por Trump en un minuto y medio tiene más de tres sílabas , lo que significa que incluso niños de 9 y 10 años son capaces de entenderlo. 

Repite palabras, lanza preguntas a los asistentes, y sigue ganando votos, ya que la simplicidad, la utilización de palabras simples, se asocia con la confianza y la transparencia.

Si a eso unimos la espontaneidad en sus intervenciones, que contrasta con la rigurosa preparación de los otros candidatos y competidores, enseña que la diferenciación política que este candidato transmite al compararlo con los demas, tiene su propio nicho o segmento de mercado.

En definitiva, hilar complejas frases que den una imagen de conocimiento y experiencia del candidato, no está reñida con la realidad y la utilización de conceptos mas básicos pero a su vez mas entendible por un mayor volumen del público al que persuadir. 

Publicado en Blog Política y Protocolo