El poder de las redes sociales permite dar a conocer a los candidatos tal cual como ellos son; permiten que de alguna forma los votantes confirmen ideas que tenían de ciertos políticos o que simplemente las descartan.

Gran parte de la población que tiene acceso a internet, puede hoy en día encontrar información para generar más argumentos a la hora de votar por sus candidatos, a la hora de identificarse con sus ideales.

Maryanne Wolf es una neurocientífica de la Universidad de Los Angeles. En su último libro, Reader, Come Home: The Reading Brain in a Digital World (Lector, vuelve a casa: El cerebro lector en el mundo digital), explora y analiza cómo los seres humanos estamos perdiendo, a causa de la aceleración de la cultura digital, la «paciencia cognitiva», un concepto que la autora define como la capacidad que antes nos permitía leer textos largos (por ejemplo, novelas más extensas y complejas) «y comprender a niveles más profundos».

Antes de internet solo existía un mundo privado y uno público. El primero consistía en lo hablábamos en mesas, reuniones, y uno que otro mail, mientras que el otro pertenecía al ámbito de los medios tradicionales, prensa escrita, radio y televisión.

Para pasar de una arena a otra, se requería una entrevista, una investigación, una filtración o una que otra grabación.

Las redes sociales llegaron a cambiarnos eso. La delgada línea entre lo privado y lo público se rompió porque cualquier persona con una cuenta en Twitter o Facebook más una motivación y el mensaje adecuado, puede volver pública cualquier información. Este mecanismo se convirtió en un arma y la sociedad no duda en usarla.

Este fenómeno chino que pisa fuerte y se propone eclipsar a Snapchat e Instagram ya cuenta con más de 500 millones de usuarios a nivel global.

Su premisa es hipersimple y parece juntar varias características de diferentes redes (algo de Vine, casi todo de Musically, bastante de Instagram y Snapchat)

Aun asi, logra tocar una fibra que lo hace crecer de manera desmesurada y le augura un futuro en el centro de la vida digital.

Por su publico mayormente infanto-adolescente y sus contenidos livianos casi ninguna estrategia digital de comunicación política la incluye dentro de sus perspectivas.

Sin embargo, esta aplicación esta llena de lecciones para aprender y datos útiles para repensar la estrategia digital de políticos en gestión o candidatos en campaña.