Si hace unas semanas analizamos las bases del discurso populista hoy nos centramos en cuáles son las características que suele tener un discurso populista que triunfa.

Todo político necesita de un discurso para definir sus políticas y definirse como servidor de la cosa pública. Con el cambio de milenio, la representación de los gobernantes adquiere una nueva impronta.

Si bien las formas de recaudar dinero en campaña no han variado demasiado a través del tiempo, siempre es bueno recordarlas y tenerlas presente, ya que los tiempos luego suelen ser tiranos.

En los años 70 Tony Schwartz desarrolló el concepto que: “El objetivo de comunicación –política- es tocar un acorde sensitivo en el ciudadano de información ya presente en su mente. No es para insertar nueva información”.

En tiempos de importantes retos para los gobiernos es más imprescindible que nunca gobernar y comunicar en un esfuerzo simultáneo, pues la gestión pública modelo 2020 no admite líderes encerrados en sus oficinas y menos en sus buenas intenciones, cumpliendo con labores de micro gerencia que les quitan tiempo para el contacto interactivo con el nuevo ciudadano prosumidor en la calle, en los parques o en las redes sociales.

Es la marca de un proyecto de gobierno y su marca como gobernante la que está en juego y con su equipo táctico usted no va a lograr nada si no traza una estrategia muy clara a partir de estos 12 tips que buscan fortalecer su marca y desde el “desayuno” del empalme o el “almuerzo” de los primeros 100 días ya se descubra su talante y talento para gobernador en el escenario de una marca poder bien orientada.

 

  1. Defina muy bien el tipo de liderazgo con marca poder que usted quiere que identifiquen y repliquen al hablar de usted sus públicos de interés como gabinete y corporados.

  2. Genere una plataforma de conversación Digital enfocada a dejar una huella particular con el apoyo de herramientas de masificación para el contacto como la Inteligencia Artificial.

  3. Precise muy bien objetivos y sensibilidades con sus públicos de interés para que su plan de relaciones públicas tenga un Mapeo focalizado y logros esperados.

  4. Establezca un momento y unos canales recurrentes de contacto con la prensa por medio de una vocería unificada y definida para tiempos de paz y tiempos de crisis.

  5. Identifique a posibles Influenciadores de valor que sean oportunos para impulsar su agenda estratégica con conocimiento y según argumentos de valor para sus comunidades.

  6. Identifique validadores bien informados y que contribuyan con sus análisis y contexto a formar sus audiencias en torno a los temas de agenda que generan sus proyectos. No basta con la información de prensa que hoy es cada vez menos consumida e incluso menos creíble.

  7. Marketing del líder y marketing de gobierno: Son dos temas distintos y dos activos que usted debe gerenciar por separado en un diálogo constante, sabiendo bien los atributos y diferenciales de uno y otro en clave de los objetivos de largo plazo de ese líder y de ese estilo de gobernar.

  8. Marketing territorio hacia el valor: no se le olvide que el afecto y pertenencia de sus gobernados con el territorio aumenta el prestigio y la credibilidad en su gobierno. No deje de gobernar ni de comunicar para generar orgullo por su tierra a quienes lidera.

  9. Prensa que explique y contraponga: una prensa amañada y que sólo registra los hechos sin pedagogía o -lo que es peor- con aplausos, no sirve para nada. Estimule que la prensa explique e indague haciéndose las mismas preguntas que se haría un ciudadano de a pie.

  10. ¿Slogan de gobierno es útil? Es válido que haya una frase o lema que acompañe la imagen corporativa, pero no le pierda mucho tiempo a este asunto pues su marca y la de su gobierno hoy trascienden la publicidad. Los medios y audiencias cada vez le creen menos a la publicidad.

  11. Primeros 100 días con victorias tempranas. Mientras sus corporados discuten y le aprueban su plan de desarrollo va pasando el “desayuno” de su gobierno que son esos primeros cien días que son herencia nortemericana, pero también ese periodo en el que es clave saber identificar pequeños o medianos logros que envíen poderosos mensajes de acción y estilo del nuevo gobierno.

  12. Potenciar obras bandera de plan de desarrollo: un plan de desarrollo se compone de muchas líneas, programas y proyectos que son necesarios para la acción integral de un gobierno, pero lamentablemente los ciudadanos solo recuerdan de un gobierno, a lo sumo: quien lo lideró y su principal frente visible de trabajo. Potencie solo algunas obras que sean su estandarte en esta batalla por el desarrollo y el mejoramiento de la calidad de vida de sus coterráneos.

Una comunicación incongruente, que con cada declaración se aleje insosteniblemente de la realidad, siempre derivará en una interminable gestión de crisis de imagen.

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El Salvador ha ocupado titulares de los noticieros más importantes del continente americano y más allá por el efecto de tener un presidente “millenial” algo que no se había visto con anterioridad en Latinoamérica, es un marketing político que ha tenido su tiempo de trabajo pues no es algo espontáneo ni mediático de unos días y que la audiencia olvida. Desde el 3 de Febrero que Nayib Bukele ganara la presidencia de la república se le vió con un Smartphone en sus dos manos y posar con una selfie frente a toda la prensa nacional e internacional que había venido a brindar cobertura al evento electoral de este año.

En el contexto de la celebración de la 74° Asamblea General de Naciones Unidas, por primera vez El Salvador tuvo una verdadera relevancia y atención de los medios de comunicación más conocidos como Reuters, CNN e incluso BBC; el discurso del gobierno salvadoreño por primera ocasión no se concentró en las diversas problemáticas que se han tenido en el país, no, la prioridad fue exhortar a los Estados miembros a que la organización debe actualizarse, debe entender esta nueva forma de hacer política que es a través de redes sociales.

La política y los políticos deben entender que esta revolución ha avanzado de forma silenciosa y con un marketing permanente cada día de nuestras vidas en las últimas 3 décadas posiblemente. La comunicación política exige una verdadera renovación en Centroamérica, la formulación de nuevas modalidades de comunicación con los ciudadanos debe ser algo imperante que toda campaña política debe incluir en su plataforma electoral independientemente la ideología política que quiera comunicarse y promocionarse.

El discurso del nuevo gobierno salvadoreño invita a los demás a que no se quede atrás en esta revolución tecnológica con los millennials y centennialls, esto en la república salvadoreña fue una realidad ya que Bukele no utilizó los tradicionales mecanismos de campaña electoral recorriendo con totalidad los 262 municipios del país escuchando las problemáticas de la gente como lo hicieron sus demás contendientes, twitter y los Facebook live fueron su principal herramienta que hasta el día de hoy ya en el ejercicio de la presidencia no ha abandonado.

La famosa selfie previo al inicio del discurso del presidente Bukele en la Asamblea General de Naciones Unidas cumplió su objetivo que era colocar a El Salvador en titulares positivos y una gran lección para manera de ejercer las comunicación política desde las posiciones multilaterales de la diplomacia internacional. Con una selfie comunicó más que todo su discurso que duró no menos de 20 minutos. Los discursos de 30 minutos quedaron atrás y se ha comprobado que es mejor ser breve y conciso no sólo exponiendo el problema sino que dando a conocer las principales soluciones con cifras y propuestas verdaderas.

 

 

El Salvador seguirá ocupando una relevancia notoria en el avance de la comunicación política en años venideros, las campañas políticas del continente que se avecinan tienen el reto de divulgar plataformas o planes quinquenales en los cuales las redes sociales y el periodismo tengan una importante participación con la ciudadanía.

La Cámara Nacional había prometido más fiscalización. Pero no hay información sobre los costos de la campaña online. Solo Facebook e Instagram aportaron datos. Silencio en Google.