Cada vez que aparece en televisión los presidentes de Argentina Alberto Fernández, de Colombia Iván Duque, de Estados Unidos Donald Trump y de México Manuel López Obrador, aparece en escena la nueva política. Una nueva política que no se concentra en declaraciones oficiales o ruedas de prensa, sino la necesidad que tiene cada uno de sus Gobiernos de hacer importante “el metro cuadrado” para los ciudadanos.

¿Qué significa esta lectura desde mi calidad de consultor político? La respuesta es sencilla. Que se acabó la era de la monotonía. Qué se terminaron los discursos de horas y horas. Qué las palabras difíciles y sofisticadas quedaron obsoletas. Que hoy, hay una ciudadanía sobreestimulada con información, demanda soluciones concretas. Ese el cambio, que lidera esta ciencia del conocimiento, que invita al estado en Latinoamérica a crear ciudades con valor para la gente.

Usted, amigo lector se preguntará: ¿ese camino es largo o es corto? La respuesta es: si desde la institucionalidad se construye una comunicación colaborativa y creativa, la hoja de ruta será más breve de lo que se piensa. De no darse este paso, que demanda una sociedad en red, las ciudades entrarán en una fase de descomposición social y económica, al punto que el fenómeno de la migración venezolana, se tornaría en una pequeña crisis, para el “tsunami” que se gestaría en los años que están por venir.

En el caso que nos ocupa, los ciudadanos buscan elevar su calidad de vida con el apoyo del Estado de manera integral. Con líderes políticos de “carne y hueso”. Hombres y mujeres que puedan sentir tal como ellos ante situaciones diversas. Se acabaron los Jefes de estados “superhéroes”. Llegó la hora de los líderes que tienen hijos y participan en los actos escolares. Que disfrutan de igual manera una sesión de un gabinete que pasear con su mascota y la familia por un parque.

Hay una generación que se forma en escuelas, colegios y universidades en Quito, en Lima, en Ciudad de panamá, Santiago o San Salvador que está tocando la puerta de las corporaciones públicas. Está dando señales minuto a minuto por redes sociales (twitter, Facebook, instagrama y Youtube) que quiere participar. No solo con protestas en las calles. También con propuestas. Que quieren una vida real para conversar y debatir. Esta es una gran oportunidad para construir desde el “metro cuadrado”. Si lo encadenamos a la generación de empleo, productividad, competitividad, historia, cultura, naturaleza y turismo, la amenaza de perder otra generación como lo que ha pasado, al fallida Revolución Bolivariana, desaparecerá del continente. A propósito de este comentario. Usted que piensa, E mail villotasantacruzcarlos@yahoo.com.co