El ojo que todo lo ve y la espada del clarividente, poder visualizar lo que había sucedido o estaba por suceder, ponía a los felinos en una posición aventajada frente a los enemigos, de forma inteligente y estratégica estos podían tomar cualquier decisión a ejecutar y así lograr vencer.
En la década de los 80, de manera exacta en el año de 1985, a la fecha hace aproximadamente 36 años que aparece por vez primera la serie animada los Felinos Cósmicos hasta ahí quizás para mucho aun en su memoria no aflora con cierta claridad de qué serie estamos haciendo alusión, por tanto si en vez de nombrar los felinos, hacemos mención de Los Thundercarts en nuestro interior repica aquel grito suave, que iba incrementando su volumen, en el tono de voz de Leon-O, mientras este decía: Thunder, thunder, thundercats, oooooohhhhhhhh.
Si nos detenemos a observar las características de estos personajes eran felinos humanoides extraterrestres, una historia totalmente cargada de mucho misticismo y fuerzas sobre naturales, cabe resaltar que esos fieros tenían un progreso tecnológico muy avanzado, considerado la casta más noble de los thunderianos, frente a los enemigos mutante del planeta Plun-Darr.
Las flotas de naves espaciales fueron destruida por los enemigo excepto la Nave Comando, ¿porque esa nave no se podría destruir?, porque dentro de esta se encontraba la mística Espada del Augurio, que hacía de especial y necesaria dicha espada, esta tenía incrustada el ojo de Thundera, ahí es donde se concentraba el poder de los Thundercats, cuando los felinos cósmicos tenían cierta penumbra para descifrar determinada situación su líder Leon-O, se coloca en frente de sus ojos y pronunciaba la conocida frase, que todos nos aprendimos y realizábamos mientras la escuchábamos en cada episodio: ¨ Espada del Augurio, quiero ver más allá de lo evidente¨ ante esta invocación el señor de los thundercats podría ver lo que se hacía difícil percibir a simple vista o comprender a los demás felinos
El ojo que todo lo ve y la espada del clarividente, poder visualizar lo que había sucedido o estaba por suceder, ponía a los felinos en una posición aventajada frente a los enemigos, de forma inteligente y estratégica estos podían tomar cualquier decisión a ejecutar y así lograr vencer.
Partiendo del concepto o más bien del significado de clarividencia, podríamos establecer de forma clara, no es más que la capacidad paranormal de percibir realidades visuales que no pueden ver todas las personas o la facultad de predecir el futuro.
En la literatura o religiosidad popular siempre han existido diversas fabulas que se propagan de generación en generación, nuestros adultos mayores servían de cuentista, ¿de qué eran esas fabulas? de seres con ciertas condiciones sobrenaturales que a partir de ciertos elementos mucho de estos partes de la cotidianidad, por ejemplo una taza de tomar café, una carta o baraja, podría arrojar ciertas informaciones esenciales y de claridad de individuos que se veía en la necesidad de acudir ante un autollamado clarividente, agregando un plus al acto, los días idóneo para consultar son los Martes o Viernes, tener esa creencia se consideraba como parte de inmadurez e ignorancia fruto de una escasez o falta de conocimiento, avance y desarrollo, dichos relatos se mantienen en el tiempo y estos personajes aun abundan en plena era moderna.
Hemos avanzados considerablemente y cada vez la sociedad demanda de un avance constante y permanente de sus actividades humana y cotidiana apegado lo más posible a la ciencia y la tecnología, la política no puede huir, desvincularse o escapar a la exigencia de una sociedad que demanda de una profesionalización de esta, y de manera vital.
Según ciertas clasificaciones partiendo de otros aspectos han categorizado La política, esa política tradicional instintiva señalada como 1.0 carente de estudio cuantitativo y cualitativo, bajo la premisa del factor económico, razón válida para seguir operando de manera rudimentaria o artesanal en ciertos procesos electorales de cargos electivos de nivel municipal y congresual.
A pesar de contar o implementar la inteligencia artificial, el big data, la tecnopolitica, la neurociencia, la nanotecnología y distintas herramientas propia de la era digital que permiten a los expertos realizar propuestas electorales lo más cercana a la realidad y necesidad del electorado, y a su vez manejar determinadas cantidades de informaciones que son suministrada por los ciudadanos que permiten trazar la línea estratégica
Como es de esperarse, aparecen los avezados clarividentes políticos que poseen la habilidad de prever y validar de forma segura e irrevocable de escenarios electorales futuro, cuya base de sustento son marcado por criterios íntimamente personales, por tanto, cargado de subjetividad en toda extensión de la palabra.
Lograr los objetivos planteado es la meta, luego de haber aplicado los trazos de una carta de ruta, de un trabajo en conjunto de planificación y aplicando todos los criterios y rigores profesionales de aquellos que juegan un rol en la ejecución de dicho proyecto.
Los éxitos o victoria política están al margen de la improvisación, suposición, la receta aprendida, que se trata de perpetuar en los tiempos o trucos de ilusionismo, quizás, tal vez pretender ser como los mutantes enemigos cuya única salvación es poder tener en sus manos la Espada del Augurio.
O la resistencia al cambio de aquellos actores, cuya metodología persisten ancladas en el pasado, de manera consciente e inconsciente obstaculizan las iniciativas jóvenes (modernas) de profesionalizar la política.
Adivino, adivinador, ¿quién ganara la próxima contienda electoral?
No responda, investiga, estudia, ¡¡¡analiza y luego me dice!!!

