Ni compra de seguidores, ni propaganda: el valor de Instagram en la política

Tecnopolítica
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Se trata de una plataforma digital ideal para conectar con los ciudadanos jovenes.

Instagram en las red social con mayor crecimiento, en tan sólo 2 años la aplicación de imágenes aumentó el doble de usuarios hasta alcanzar los 800 millones, si esto fuera un país seria el doble y algo más de la en población de Estados Unidos, sólo en América Latina existen ya 60 millones de usuarios registrados.

Pero esos no son los únicos datos reveladores, pues la cantidad de usuarios de storiegram cada día asciende a 250 millones de personas, quienes generan cada  60 segundos unos 174,000 scroll en el timelime de la app lo que debe darnos una señal contundente de la relevancia de esta red de interfaz fácil y de objetivo simple: compartir contenido audiovisual instantáneo (rápido). 

Las redes sociales son aún un terreno por comprender para los políticos y partidos . Quienes han escuchado hablar de su potencial, pero siguen sin aprovechar o comprender del todo el tono cercano y emocional de Instagram, su popularidad entre los mas jóvenes y su facilidad para llegar a un publico mayor hacen de este aparador digital un medio idóneo para conectar con los ciudadanos.

Sartori hablaba del homovidens y la vídeo política centrado en la TV, decía que en la pantalla vemos personas y no programas de partido; y personas constreñidas a hablar con cuentagotas. En definitiva, propone personas (que algunas veces hablan) en lugar de discursos (sin personas)" Para Sartori la vídeo-política legitíma el imperio de la imagen del político, de su mirada, de su sonrisa. Los gestos que marcan y emocionan. Estos enunciados aplican bien a una parte del hilo estratégico de Instagram como plataforma digital audiovisual para la política.


Pero para aprovechar estas ventajas los politicos necesitan entender el lenguaje de instagram, que podemos resumir en cinco pautas:

1-No se trata de lo que ellos(los políticos) quieran comunicar, se trata de lo que las personas quieren sentir.

Los políticos están acostumbrados a usar las redes sociales como alto parlantes, Instagram no es la excepción, para muchos esta es su gacetilla personal y olvidan que ahí la gente no quiere ver, leer su agenda oficial tal como pueden hacerlo en los diarios, se trata de descodificar lo que la gente quiere sentir, buscar empatía a través de las causas que se defiende, crear vínculos comunicando los valores que poseen, generar emociones que motiven y movilicen, llevar su mensaje de la forma que esperan recibirlos. 


2-Autenticidad moneda de cambio en Instagram 

La palabra favorita de quienes hablan de cómo debe ser la publicidad y campanas en Instagram en especial con influencers es “orgánica”, yo prefiero la autentica, que simplemente es ser lo que se parece y que esto sea único. Los políticos ya son influencers, su capacidad para consensuar, convencer-influir, movilizar, unos mas que otros, así los avala, pero les falta validarse como tal en la red de los “instagramers e influencers” y esto solo pueden lograrlo comunicando esos rasgos genuinos que los hace humanos, mortales como sus followers. 

 

3- Comunicación no propaganda

Instagram es un canal que acerca a las personas por lo sencillo de sus funciones de interacción, lo que permite mantener conversaciones, hablar y escuchar, consultar para incluir en decisiones y crear comunidad. Se requieren mas informaciones que generen conversaciones y menos fotos con frases buscadas que nada aportan a los ciudadanos.

 

4-Las stories el lado secreto de Instagram

Lo personal o privado es político. Ver como va la noche del sábado en familia, el libro que lee antes de dormir, la música que escucha en el molesto trafico, o su preparación para esa entrevista, es mas interesante para los usuarios de Instagram que la foto que han publicado hoy en el diario. Las stories muestran el detrás de la puerta de la casa u oficina, es el lugar para mostrarse imperfectos, espontáneos como los fugaces contenidos audiovisuales de 15 segundos.

 

5- Ni likes ni followers comprados

Es difícil para algunos entender que no tienen los miles de seguidores que ansían tener, o que sus posts sin planificación estratégica no tienen el impacto que espera, pero es un grave error comprar, es en primer lugar: una falta de honestidad (que Instagram castiga y está siempre pendiente) pues se paga para exhibir algo que no es cierto, y segundo: es una ridícula tarea de narcisismo político; los políticos auténticos que generan contenidos interesantes y que mantienen la coherencia off y online no necesitan abultar los números en su perfil. El engagement no se compra, es lo mas parecido a las simpatías, lealtad de los votantes, o conquistas al electorado o el día final no tendrás su voto.

Aún estamos por ver mucho de esta red, Instagram se renueva constantemente, su valor añadido es su natural modo beta, lo que mantiene la expectativa en empresas, instituciones y usuarios sobre que nueva funcionalidad trae; Se encamina al contenido audiovisual de mayor duración lo que sin dudas potenciará las oportunidades en el campo de comunicación política. El desafío es entender la esencia de este escaparate digital de emociones y experiencias.

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