El eje de las campañas en este 2018 es conectar con el lado emocional de los electores

Sociedad
Tipografía
  • Muy Pequeño Pequeño Mediano Grande Muy Grande
  • Default Helvetica Segoe Georgia Times

Cuando un candidato no logra conectar con el electorado, hace falta algo más que la foto con sectores vulnerables o una canción pegajosa para conseguir popularidad positiva.

Lo estamos viendo en todos lados. Resulta que los candidatos también son humanos: comen una torta con las manos, van a la peluquería, al supermercado, bailan, cantan y llevan a los niños a la escuela. 

Presentar al político cercano es parte importarte de la estrategia electoral o al menos debe serlo. Sin embargo, es una labor ardua. A los electores no les gusta la simulación, la incongruencia ni mucho menos la hipocresía, sobre todo en campañas porque saben que los políticos andan a la caza del voto.

No obstante, si hay algo cierto es que los votantes no eligen por racionalidad, sino por “corazonada”. 

En términos de neuropolítica, hay regiones del cerebro que se activan tan sólo con ver una imagen, escuchar un sonido o un slogan que puede ser extrapolares: o bien existe liberación de endorfinas o se activan reacciones límbicas ante el miedo.

Es por ello que las “fake news” han sido las principales protagonistas de campañas y agendas de medios. El secreto de este tipo de información es que activa la indignación, el odio y el miedo, por lo cual antes de verificar los datos que se nos presentan, somos más vulnerables a compartir sin comprobar su autenticidad.

En el caso contrario, como lo sucedido con el fenómeno de “Movimiento Naranja”, el factor fue la felicidad. La canción en sí misma logró posicionarse como un hit que se toca hasta en las discotecas. Cuantitativamente no sabemos la cantidad de votos que le pueda aportar a Movimiento Ciudadano, lo que sí es que su marca partido se vio reforzada con esta propuesta de comunicación.

Ahora bien, se podrá invertir mucho dinero en una campaña (como lo hemos visto) sin embargo, cuando un candidato no logra conectar con el electorado, hace falta algo más que la foto con sectores vulnerables o una canción pegajosa para conseguir popularidad positiva.

El factor voz es indispensable para conocer el impacto de los discursos a nivel auditivo en las personas. ¿Recuerdan al profesor que los aburría al empezar a hablar? Así también hay políticos.

El ejemplo más claro es José Antonio Meade. La voz y la vibración se relacionan con la escala evolutiva de los machos alfa. Meade se ubica, por su modulación, en la escala más baja de la manada. Un factor negativo que sin duda, los estrategas deberán tomar en cuenta en cuanto empiece la verdadera contienda.

Como lo ven, la comunicación no verbal y las emociones son un factor a tomar en cuenta a la hora de seducir a los votantes, siempre con estrategia y un plan bien integrado. De lo contrario no les cuento la ola de memes de la que podrían ser víctimas. 

Pin It